Calidad y Salud

La calidad del agua del grifo en Zaragoza, cuenta con estándares químicos y organolépticos de primer orden, esto lleva a desmentir falsos mitos que se han creado en torno a ella, sobre todo con el tema de la salud.

El RD 140/2003 que establece los criterios sanitarios de la calidad del agua de consumo humano en España, exige controlar hasta 53 parámetros en el agua del grifo. Las aguas embotelladas tan sólo exponen entre 5 y 8 en su etiqueta y sin ofrecer un valor de referencia.

En España el agua del grifo está extremadamente protegida desde el punto de vista legal y sanitario. Es uno de los productos alimentarios más controlado, sujeta por imperativo legal a un triple control independiente: Sanitario, por parte del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad; Técnico y Económico, a cargo de los ayuntamientos; Autocontrol, avalado por las diferentes normas de calidad que se aplica el gestor del servicio.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que, en las concentraciones establecidas por la legislación vigente (RD 140/2003 de 7 de febrero), el cloro es totalmente inofensivo para la salud y considera la cloración del agua uno de los avances más importantes en la protección de la salud pública ya que debido a su alto poder oxidante es responsable de la destrucción de bacterias y otros microorganismos.

Desmintiendo falsos mitos que se han creado sobre todo con la relación de la dureza del agua de Zaragoza y la aparición de las llamadas “piedras en el riñón”. La OMS en su informe sobre la calidad del agua potable y la dureza, considera la ingesta de Ca y Mg esenciales para la salud, y asocia directamente su consumo con el menor riesgo de sufrir osteoporosis, hipertensión y cardiopatías, entre otras patologías.

 

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